miércoles, 16 de febrero de 2011

Caperucita Roja, su verdadera historia

Erase una vez una persona de corta edad llamada Caperucita Roja que vivía con su madre en la linde de un bosque. Un día, su madre le pidió que llevase una cesta con fruta fresca y agua mineral a casa de su abuela, pero no porque lo considerara una labor propia de mujeres, atención, sino porque ello representa un acto generoso que contribuía a afianzar la sensación de comunidad. Además, su abuela no estaba enferma; antes bien, gozaba de completa salud física y mental y era perfectamente capaz de cuidar de sí misma como persona adulta y madura que era.

Así, Caperucita Roja cogió su cesta y emprendió el camino a través del bosque. Muchas personas creían que el bosque era un lugar siniestro y peligroso, por lo que jamás se aventuraban en él. Caperucita Roja, por el contrario, poseía la suficiente confianza en su incipiente sexualidad como para evitar verse intimidada por una imaginería tan obviamente freudiana.

De camino a casa de su abuela, Caperucita Roja se vio abordada por un lobo que le preguntó qué llevaba en la cesta.

- Un saludable tentempié para mi abuela quien, sin duda alguna, es perfectamente capaz de cuidar de sí misma como persona adulta y madura que es -respondió.

- No sé si sabes, querida -dijo el lobo-, que es peligroso para una niña pequeña recorrer sola estos bosques.

Respondió Caperucita:

- Encuentro esa observación sexista y en extremo insultante, pero haré caso omiso de ella debido a tu tradicional condición de proscrito social y a la perspectiva existencial -en tu caso propia y globalmente válida- que la angustia que tal condición te produce te ha llevado a desarrollar. Y ahora, si me perdonas, debo continuar mi camino.

Caperucita Roja enfiló nuevamente el sendero. Pero el lobo, liberado por su condición de segregado social de esa esclava dependencia del pensamiento lineal tan propia de Occidente, conocía una ruta más rápida para llegar a casa de la abuela. Tras irrumpir bruscamente en ella, devoró a la anciana, adoptando con ello una línea de conducta completamente válida para cualquier carnívoro. A continuación, inmune a las rígidas nociones tradicionales de lo masculino y lo femenino, se puso el camisón de la abuela y se acurrucó en el lecho.

Caperucita Roja entró en la cabaña y dijo:

- Abuela, te he traído algunas chucherías bajas en calorías y en sodio en reconocimiento a tu papel de sabia y generosa matriarca.

- Acércate más, criatura, para que pueda verte -dijo suavemente el lobo desde el lecho.

- ¡Oh! -repuso Caperucita-. Había olvidado que visualmente eres tan limitada como un topo. Pero, abuela, ¡qué ojos tan grandes tienes!

- Han visto mucho y han perdonado mucho, querida.

- Y, abuela, ¡qué nariz tan grande tienes!... relativamente hablando, claro está, y su modo indudablemente atractiva.

- Ha olido mucho y ha perdonado mucho, querida.

- Y... ¡abuela, qué dientes tan grandes tienes!

Respondió el lobo:

- Soy feliz de ser quien soy y lo que soy -y, saltando de la cama, aferró a Caperucita Roja con sus garras, dispuesto a devorarla.

Caperucita gritó; no como resultado de la aparente tendencia del lobo hacia el travestismo, sino por la deliberada invasión que había realizado de su espacio personal.

Sus gritos llegaron a oídos de un operario de la industria maderera (o técnicos en combustibles vegetales, como él mismo prefería considerarse) que pasaba por allí. Al entrar en la cabaña, advirtió el revuelo y trató de intervenir. Pero apenas había alzado su hacha cuando tanto el lobo como Caperucita Roja se detuvieron simultáneamente.

- ¿Puede saberse con exactitud qué cree usted que está haciendo? -inquirió Caperucita.

El operario maderero parpadeó e intentó responder, pero las palabras no acudían a sus labios.

- ¡Se cree acaso que puede irrumpir aquí como un Neandertalense cualquiera y delegar su capcidad de reflexión en el arma que lleva consigo! -prosiguió Caperucita-. ¡Sexista! ¡Racista! ¿Cómo se atreve a dar por hecho que las mujeres y los lobos no son capaces de resolver sus propias diferencias sin la ayuda de un hombre?

Al oír el apasionado discurso de Caperucita, la abuela saltó de la panza del lobo, arrebató el hacha al operario maderero y le cortó la cabeza. Concluida la odisea, Caperucita, la abuela y el lobo creyeron experimentar cierta afinidad en sus objetivos, decidieron instaurar una forma alternativa de comunidad basada en la cooperación y el respeto mutuos y, juntos, vivieron felices en los bosques para siempre.

martes, 15 de febrero de 2011

la pecera


-          ¡Caperucita! cierra los ojos y piensa en algo que te relaje, cuando lo pienses ¡descríbemelo!
-          La verdad es que no se si quiero pensar esas cosas…
-          Si venga por fa… me gustaría saberlo
-          Está bien… ahí va

Cuando caperucita cerró los ojos vio pasar muchas cosas por delante suyo colocándose cada una en su sitio… se vio a sí misma nadando en una lagunilla donde a lo lejos había una cascada gigante, el sol estaba en lo más alto del cielo y los pájaros no dejaban de cantar y de arrullar a Caperucita como si quisieran que no despertara nunca, que no volviera a la realidad. Aquella sensación de paz le agradaba… le hacía sentir que no importaba nada más, que ella era dueña de su todo y de su nada, que nunca más lloraría, no podría sentirse mal estando en un lugar así. Además aquellos cosquilleos en los pies mientras nadaba, aquellos peces de colores que nadaban alrededor de su bañador rojo como si quisieran ser parte de él.  Después de  todas estas sensaciones inexplicables se colocaban minuciosamente en su piel exclamó:

-          ¡¡¡Ya lo tengo!!!
-          Pues dime
-          No, no sé si debo… la verdad es que no quiero compartirlo contigo.
-          ¿Porque?
-          Porque no quiero que me robes los sueños…


miércoles, 2 de febrero de 2011

El Espejo


Hacía varias semanas que Caperucita venia teniendo aquellos sueños... Esos maravillosos y endulzados sueños. Donde a cada paso que daba alguien llenaba de sonrisas su cara y se sentía agradablemente extraña. Durante el día solo tenía ganas de recordar aquella sensación en situaciones, lugares, momentos y personas, pero no encontraba la pareja perfecta. Lo que le causaba cierta desesperación y desilusión.

Aquella mañana se despertó con una extraña impaciencia, con un nudo en el estómago que le apretaba fuertemente. Tratando de no darle más importancia trato de hacer ese día como otro día más. Salió a la calle con su capa nueva, al llegar a un semáforo de repente lo vio, allí, de pie frente a ella, mirándola fijamente con esa sonrisa que le provocaba aquella sensación, tan dulce, tan extraña... en aquel instante el nudo que llevaba atormentándola toda la mañana se le hizo tan grande que pensó que se iba a desmayar y recordó aquellos sueños... Cuando volvió en si él ya no estaba, miro a todos lados y pareció como si un huracán se lo hubiera llevado de aquel sitio...

Caperucita no dejo de pensar en aquel encuentro. No dejaba de fantasear con aquella imagen, tan resplandeciente... para ella tan perfecta. Ella sabía que si algún día sus caminos volvían a cruzarse no dudaría en raptarle, absorberle y quien sabe que mil cosas más...

viernes, 21 de enero de 2011

bajo el mar

Hoy es un dia soleado, Caperucita sale a casa de la abuelita con su cesta pero decide dar un rodeo y pasarse por aquel lugar... minutos despues alli se encuentra con los pies hundiendo aquella tierra, que deberia ser firme pero que al estar humeda por la primera neblina de por la mañana lo que la produce ciertos escalofrios que indican que alli estara laaargo rato. Se sienta a comtemplar aquella inmensidad, azul, verde, incluso blanquecina... El ruido de las olas al romper en la orilla tiene como objetivo sumirla en sus pensamiento y la hace viajar a otros universos paralelos donde el sol nunca duerme, las nubes son de chocolate y la hierva crece porque la unica lluvia que hay es de gotas de cariño, alegria... y siempre esta lloviendo!! Ya que se trata de una lluvia invisible que solo los mas audaces pueden reconocer, porque empapa de sensaciones increibles. En cualquier momento se pondra de pie se quitara su capa y se adentrara mar adentro para ver si encuentra algun tesoro escondido entre las rocas, y si en algun momento verá alguna sirena con la que conversar y hacerle cientos de preguntas... Una vez acabas sus divagaciones sale y se tumba en su hermosa capa a reposar y mira el cielo azul y alli con un cúmulo de sensaciones acaba sumida en un profundo sueño... 

miércoles, 19 de enero de 2011

acqua

Bailar es una actividad sexual, es la antesala o la metafora del sexo. Nadie lo duda,y, de hecho, en los primeros asentamientos calvinistas el baile estaba prohibido, de la misma manera que cinco siglos despues se prohibio que las camaras de television retrasimiteran los movientos de cadera de Elvis Pelvis. Al fin y al cabo, etimologicamente, rock ando roll significa follar.

Nadar tambien es un acto secual, aunque a nadie le parezca tan obvio. Nadie ha prohibido la natacion por considerarla un acto susceptible a de provocar escandalo publico. Pero el subconsciente colectivo esta lleno de imagenes relacionadas con el agua.

La gente acostumbrada a nadar en mar abierto podria confirmar que se trata de una de las experiencias mas sensuales que existen, y que muchas veces el placer que proporciona supera al del verdader acto sexual, porque seamos realistas, el acto sexual no siempre es placentero, y muchas veces se convierte en un autentico aburrimiento, por no decir tortura.. Y, en ocasiones, aunque no sea tan horrible, tampoco es maravilloso. Como el Sexo, el ejercicio fisico exige una cierte resistencia al cansancio y al dolor. Como en el sexo, superado cierto umbral el dolor y el placer se cofunden. De la misma manera que a la mañana siguiente de un buen polvo somos incapaces de recordar como demonios pudieron hacernos todos esos cardenales...

lunes, 17 de enero de 2011

MOCHUELAS '10

En uno de sus viajes Caperucita conoció a Blancanieves, la Bella durmiente y una Golondrina. A pesar de venir de cuentos diferentes enseguida se dieron cuenta de que aquella semana en tienda de campaña iba a ser la mejor de su vida. Pronto empezaron las bromas, las complicidades y los secretos oscuros. Hoy cinco meses más tarde la “pequeña” Golondrina ha decidido partir a otros mundos a vivir nuevas aventuras y a enamorarse más todavía de un joven príncipe ya que Aladín un día se fue volando en su alfombra mágica y nunca más se supo (¡¡AJA!!). La idea nos impactó un poco pero hay que asumir las derrotas y el amor lo puede todo.
Querida Golondrina espero que encuentres todo aquello que deseas, aunque prefiero que no y que vuelvas pronto para volver a emplear otro viaje para hacer el mal, salir, beber y querernos mucho, mucho más… y que desde el otro lado del océanos tengas algún ratito para silbar alguna canción que llegue a nuestros oídos (no se en que momento has pasado de Golondrina a Perro Flauta) XD 
¡AH!  POR SUPUESTO QUE SI EL LOBO HABLASE DIRIA: “¡AY OMA QUE RICA!”

                                                                                                        El poder de las Mochuelas ahí queda


domingo, 16 de enero de 2011

¿Con quien escucharas esa cancion?

Por las tardes de peleas, de risas, de llantos, las noches sin dormir, los sustos, las miradas... porque si un dia tu te vas del pais de nunca jamas y se te ocurre crecer te prometo que volare hasta tu ventana para traerte de nuevo y volver a ver las estrellas para hacerte recordar que nunca nunca nunca seras mayor... Porque todavia nos quedan muchas canciones por escuchar y quiero que sea contigo ;)